Este bloque cierra el Tema 15 del Celador del SAS, centrándose en las Salas de Autopsias y Mortuorios. Estudiarás la autopsia clínica bajo la Ley 29/1980 y la judicial u obducción por orden del Magistrado. Se analiza el puesto de Celador Auxiliar de Autopsias, regulado por la Resolución de 22 de mayo de 1981. Aprenderás la preparación de la sala, el transporte del cadáver y la vital verificación de identidad. Conocerás el instrumental, desde bisturís y costótomos hasta sierras oscilantes y mesas de acero. Veremos técnicas como Virchow (órganos uno a uno), Ghon (bloques) y Rokitansky (examen in situ). Realizarás el auxilio instrumental, el rellenado con celulosa y el cosido para la recomposición. La bioseguridad es prioritaria, destacando el uso de guantes, batas impermeables y mascarillas FFP3. Se incluye el protocolo COVID-19, con el uso de bolsa sanitaria estanca y dilución de lejía 1:10. Gestionarás los residuos de Clase III y el flujo de muestras orgánicas al Laboratorio de Anatomía.
En cada lección encontrarás un test de 5 preguntas para fijar conceptos y autoevaluar lo aprendido de forma progresiva. Este método permite una formación progresiva y continua ajustada al temario oficial de la oposición. Al concluir, contarás con un resumen rápido para repaso con las tablas de datos y cifras críticas. El módulo finaliza con un examen de autoevaluación de 20 preguntas tipo test sobre todo el bloque.
Este módulo para celador del SAS profundiza en la autopsia y la necropsia como procesos técnicos de examen anatómico minucioso. Se estudia la autopsia clínica, regulada por la Ley 29/1980, cuyo interés es primordialmente sanitario y asistencial. El alumno distinguirá entre la modalidad hospitalaria y la extrahospitalaria según la procedencia del paciente fallecido. La formación delimita la autopsia fetal siguiendo criterios de la OMS, fijando el límite del aborto en 500 gramos. Se detalla la autopsia pediátrica, que abarca desde los 7 días de vida hasta la barrera de los 15 años. El temario identifica las indicaciones clínicas, como muertes en las primeras 24 horas de ingreso o dudas diagnósticas. Se exploran beneficios como el control de calidad, la docencia y la detección de riesgos en la salud pública. Es vital comprender la necesidad del consentimiento informado, siguiendo un estricto orden de prelación para la firma. La documentación exige el historial clínico, riesgos especiales y el obligatorio certificado de muerte cierta. El procedimiento técnico implica la apertura de las cavidades del cráneo, tórax, abdomen y raquis del finado. Se analiza la autopsia médico-legal o obducción, realizada siempre por disposición de un Magistrado o Autoridad Judicial. Esta variante es obligatoria en muertes violentas (homicidios, accidentes, suicidios) y fallecimientos en centros carcelarios. Si se detectan indicios de criminalidad en una clínica, se debe paralizar el estudio de inmediato y avisar al juez. Este módulo dota al celador de los conocimientos sobre normativa, plazos y requisitos administrativos necesarios en su labor diaria.
Este módulo analiza la figura del Celador Auxiliar de Autopsias, puesto creado oficialmente el 22 de mayo de 1981. Se estudia su régimen retributivo especial motivado por la penosidad, toxicidad y especialidad de sus funciones. El alumno aprenderá la preparación de la sala y el instrumental antes de que comience el proceso necrópsico. Es vital la verificación de la identidad del finado para evitar incurrir en una negligencia grave. Se detallan las maniobras de movilización, posicionamiento y desamortajamiento del cadáver sobre la mesa. El celador actúa en el auxilio instrumental no específico, como el pesaje y etiquetado de órganos extraídos. Tras el examen, se procede al rellenado de cavidades con papel de celulosa para recuperar el volumen. La recomposición y cosido de la piel garantiza una imagen digna para la posterior exposición en el tanatorio. El módulo enseña la gestión de muestras orgánicas (biopsias) y su traslado inmediato al Laboratorio. Los restos humanos no estudiados se depositan en cubos herméticos para su posterior incineración controlada. Se define la responsabilidad técnica del prosector y el uso obligatorio de EPI para la bioseguridad. Se profundiza en el consentimiento informado y el orden de prelación familiar para autorizar la intervención. Es fundamental la limpieza de la mesa de autopsias y la sala para mantener las condiciones de salubridad. Finalmente, se explica cómo actuar ante indicios de muerte no natural, notificando a la Autoridad Judicial.
Este módulo detalla los requisitos de la sala de autopsias, que debe tener al menos 20 metros cuadrados. La mesa de autopsias, de acero inoxidable, mide 2,10 metros de largo y cuenta con una regla graduada. Es vital recordar que la balanza para el pesaje de órganos debe situarse siempre en una mesa contigua. El instrumental incluye bisturís para incisiones iniciales y condrótomos específicos para seccionar cartílagos. Se utilizan tijeras de disección (puntas romas) y el enterótomo para la apertura de órganos huecos. Para el tejido óseo, se emplean sierras eléctricas oscilantes y el costótomo de dos puntas agudas. El equipo se completa con escoplos (recto, en T y bayoneta), legras para el periostio y conos valvulares. La técnica reglada exige la apertura obligatoria de cráneo, tórax, abdomen y raquis del finado. El acceso al raquis requiere colocar el cadáver en decúbito prono para realizar la laminectomía. La técnica de Virchow, la más frecuente en hospitales, extrae los órganos uno a uno de forma independiente. En la técnica de Ghon, las vísceras se retiran organizadas en tres bloques funcionales definidos. La modalidad de Letulle o monobloque extrae todas las vísceras en un único «paquete» orgánico. La técnica de Rokitansky destaca por el examen in situ de los órganos antes de su extracción. Ante cualquier signo de muerte no natural, el celador debe saber que se debe paralizar el estudio.
Este módulo instruye al celador sobre la bioseguridad y los protocolos técnicos en la sala de autopsias. Los guantes son el EPI más crítico y la primera línea de defensa contra agentes biológicos. Las batas deben ser impermeables y desechables para proteger el tronco y las extremidades del profesional. Ante una exposición accidental, se debe fomentar el sangrado controlado entre 2 y 3 minutos. Es obligatorio comunicar cualquier incidente punzante o de salpicadura al Servicio de Medicina Preventiva. Se estudia el uso de la Clorhexidina para el lavado quirúrgico y la desinfección de materiales de caucho. La lejía es el desinfectante principal, exigiendo una dilución 1:10 ante riesgos biológicos elevados. El formol se emplea como fijador de muestras orgánicas, requiriendo precaución por ser un agente cancerígeno. El instrumental reutilizable debe someterse a un lavado previo y aclarado antes de salir a esterilización. En casos de COVID-19, el cadáver se introducirá en una bolsa sanitaria estanca dentro de la habitación. Las autopsias de riesgo exigen mascarillas FFP3 y pantallas faciales para protegerse de los bioaerosoles. La sala debe garantizar un flujo de aire de 6 a 12 renovaciones por hora y mantener presión negativa. Los restos humanos se gestionan como Residuos de Clase III en contenedores o cubos rígidos herméticos. El destino final de estos residuos es la incineración controlada a través de una empresa autorizada externa.
Este módulo constituye un resumen para repaso rápido del bloque 6 completo del tema 15 para el celador del SAS. Se organiza en la Sección A: Estructura vertebral, que sintetiza la normativa legal, tipos de autopsia y criterios de viabilidad. La Sección B: Tabla de datos volátiles facilita la memorización de medidas de la sala, diluciones de lejía y renovaciones de aire. En la Sección C: Diferencias y confusiones comunes, se clarifican conceptos sobre instrumental de corte y técnicas necrópsicas. El contenido refuerza protocolos de bioseguridad, uso de EPI y la gestión de residuos por el Celador Auxiliar de Autopsias. El módulo culmina con un cuestionario de 20 preguntas diseñado como un examen tipo test final de alta precisión. Esta herramienta de auto-evaluación permite al alumno comprobar su nivel de preparación y asegurar el éxito en la oposición.