Concepto y Finalidad de las Posiciones Básicas.
Concepto de Posiciones Básicas.
Se definen como todas aquellas posturas o posiciones que el paciente puede adoptar en la cama, la camilla o la mesa de exploraciones. Estas posiciones tienen un alto interés clínico, ya que son fundamentales para el manejo del enfermo por parte del personal sanitario y no sanitario.
En este contexto, el celador actúa como el actor principal, asumiendo un papel de especial relevancia en la ejecución técnica y el control constante de dichas posiciones.
Finalidad de los Cambios Frecuentes de Postura.
La movilización periódica del paciente persigue los siguientes objetivos fundamentales:
- Prevención de isquemia: consiste en evitar la interrupción del riego sanguíneo en los puntos de presión, provocada por la acción de la gravedad y el propio peso del paciente.
- Mantenimiento de la integridad cutánea: el objetivo es impedir que la ropa de cama roce la piel, evitando así la producción de lesiones superficiales.
- Prevención de Úlceras por Presión: esta medida busca evitar la formación de lo que anteriormente se denominaba úlceras por decúbito.
- Bienestar general: el cambio de postura está orientado a proporcionar comodidad y confort al paciente.
- Prevención de patologías por inmovilidad: se realizan movimientos para evitar complicaciones graves, como puede ser la atrofia muscular.
Es importante destacar la denominada posición antálgica. Esta es aquella que el enfermo adopta de forma voluntaria con el fin exclusivo de evitar o mitigar el dolor.
Obligaciones del Celador en la Colocación.
Durante el procedimiento de colocación y mantenimiento del paciente, el celador debe asegurar los siguientes estándares:
- Estado de las sábanas: las sábanas deben estar siempre limpias, secas y perfectamente estiradas, sin arrugas.
- Protección activa: se deben vigilar y proteger con especial atención las zonas de mayor presión corporal.
- Alineación de los pies: las piernas deben mantenerse estiradas y los pies deben formar un ángulo recto respecto al plano de la cama.
Plazos y Tiempos de Rotación.
Para la preparación de exámenes, es imprescindible memorizar los siguientes intervalos temporales de seguridad:
- Límite de permanencia: el enfermo no debe permanecer nunca más de tres horas en la misma posición.
- Frecuencia del programa de cambios: de forma general, las rotaciones se realizan cada dos o tres horas durante las veinticuatro horas del día, incluyendo tanto el turno de día como el de noche.
- Frecuencia en situaciones de alta presión: cuando el paciente se encuentra en posición de sentado, la descarga de peso es mucho mayor. En estos casos, los cambios deben realizarse cada quince o treinta minutos.
Anclaje de Memoria.
Para facilitar la retención, utilice la Regla del tres, dos, noventa:
- Tres es el máximo de horas permitidas, puesto que nunca se deben superar las tres horas en una misma postura.
- Dos representa la rutina habitual de trabajo, con cambios realizados cada dos o tres horas.
- Noventa hace referencia a los noventa grados que deben formar los pies en ángulo recto.
Como regla mnemotécnica, imagine un reloj donde la aguja siempre debe moverse antes de marcar las tres para que la piel no sufra daños por el peso constante.
